Amparo Vayá (directora teatral): "Esta nueva producción no tiene nada que ver con las anteriores"
- Gonzalo Escrig Molina
- 23 ago 2022
- 4 Min. de lectura

La Asociación Cultural Passió per Sagunt vuelve al Teatro Romano de Sagunto tras el parón provocado por la pandemia con su nueva producción, ‘La asamblea de mujeres’, que se representará los días 30 y 31 de agosto. Esta clásica comedia griega escrita por Aristófanes en 392 a.c, y adaptada por Albert Miralles, trata sobre un grupo de mujeres que decide que tiene que convencer a los hombres para que les cedan el control de Atenas, y para ello, se disfrazan de hombres, para poder así colarse en la asamblea con el firme objetivo de ganar la votación.

Amparo Vayá ha sido la encargada de dirigir esta producción cien por cien Saguntina tras convertirse en la primera mujer ganadora del XXI Premi de Teatre Breu en Valencià Evarist Garcia. Vayá, licenciada en ESAD y en Historia del Arte en Valencia, se estrenó en el Teatro Romano de Sagunto de la mano de Passió per Sagunt con ‘Sónica y Acteón’ y desde entonces ha seguido trabajando junto con la compañía de teatro amateur. Ahora, a siete días del estreno de ‘La asamblea de mujeres’, se sienta con nosotros para hablar sobre los retos a los que se ha tenido que enfrentar durante la producción de la obra y del futuro que está por venir.
‘La asamblea de mujeres’ es la primera comedia que representa Passió per Sagunt desde su fundación en 2003. ¿Qué os ha llevado a elegir este clásico griego para volver al Teatro Romano de Sagunto?
La idea se concibió hace ya bastante tiempo, cuando estaba todavía Martínez Luciano, exdirector del festival Sagunt a Escena, que falleció el pasado abril. Un día me preguntó que podría hacer diferente Passió per Sagunt, y fue entonces cuando pensé que estaría genial que por primera vez se hiciese una comedia como homenaje a nuestro teatro. ¿Y qué hay mejor que una comedia antigua? Y de ahí surgió la idea. Además, nos apetecía cambiar un poco de registro porque lo que se ha hecho hasta ahora siempre ha sido histórico, siempre ha sido algo expresamente de Sagunto. Esta nueva producción no tiene nada que ver con las anteriores. Lo que hemos intentado hacer es homenajear al Teatro Romano de Sagunto.

¿Crees que la obra, a pesar de haber sido escrita en el 392 a.c, es un fiel reflejo de la sociedad actual?
Muchas veces se dice que Aristófanes era un feminista, pero no es verdad. Lo que él escribió, que las mujeres tomasen el poder de Atenas, era algo tan imposible que daba risa. Es el mundo al revés, como en su obra Lisístrata, donde se propone que para acabar con la guerra los hombres deben dejar de tener relaciones sexuales con sus mujeres. Estas ideas eran tan impensables, porque el papel de la mujer era tan nulo en la Grecia clásica, que realmente sus relatos no tenían nada de verdad. Por eso a mí me gusta siempre estudiar y reinterpretar en el presente y hay muchísimas cosas que todavía nos queda muchísimos por avanzar. No es un fiel reflejo de la sociedad actual, pero vamos, ¿qué gobierno actual está compuesto enteramente por mujeres?
¿En qué se diferencia esta versión, adaptada por Albert Miralles, de la de Aristófanes?
Realmente lo que hizo Albert Miralles con su adaptación fue hacerla más presente y mucho más política, hablando también de nuestra democracia. La verdad es que la obra es muy divertida. No solo ya por las mujeres, que salen disfrazadas con barbas, sino porque bajan los dioses del Olimpo a molestar y entrometerse en los asuntos de los humanos.
Ver reñir al dios Zeus y a la diosa Hera no tiene precio. Hay guiños muy divertidos a la mitología griega que al público le va a chiflar.

Esta es tu cuarta producción con Passió per Sagunt, después de ‘Sónica y Acteón’, ‘Ciudad Factoría’ y ‘Rodrigo, querido maestro’. ¿Has encontrado tu sitio como directora y escritora en esta compañía?
Siempre que me vuelven a llamar para trabajar con ellos, para mí siempre es un agradecimiento porque me lo paso bomba. Con ellos estoy aprendiendo mogollón y es todo un privilegio poder hacer lo que tú quieres, porque siempre me han dado total libertad, con tantísima gente. Vale que los medios de producción podrían ser otros, porque al final esta compañía es una asociación cultural, pero yo aquí estoy muy cómoda. Ya les he dicho que cuenten conmigo hasta que se cansen de mí.
En la obra participan alrededor de 30 actores amateurs. ¿A qué retos te has tenido que enfrentar a la hora de dirigir a un elenco tan amplio?
Esta vez había dos retos. El primero, las canciones, porque sí, en la obra cantan. Y el segundo, el coro, que está formado por 15 personas que tienen que hablar al unísono. Eso nos ha costado bastante, pero el resultado es muy bonito.

¿Cómo valoras la vuelta al escenario de la compañía tras el covid-19? ¿Ha hecho mella el paso de la pandemia en la forma de producir la obra?
Este espectáculo estaba ya aprobado en el verano del 2019. La idea inicial era representarla en el verano de 2020, pero claro, después del confinamiento no se podía ni ensayar. Así que yo creo que si la pandemia ha afectado en algo ha sido en las fechas. Pero nosotros hemos afrontado esta producción con las mismas energías de siempre.
¿Estáis pensando ya en vuestra próxima producción o ‘La asamblea de mujeres’ viene para quedarse por un tiempo?
Ojalá se quede, porque después de todo este trabajo, no estaría mal poder hacerla otra vez. Ya lo hicimos con nuestras dos últimas producciones, ‘Ciudad Factoría’ y ‘Rodrigo, querido maestro’ y fue una experiencia muy chula. A nosotros siempre nos gusta repetir y volver a mostrarlo al público. Pero siempre hay algo en la cabeza.
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